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Si has aterrizado en este blog, es muy probable que te estés preguntando qué puede hacer un Controller por ti. Y probablemente esta pregunta venga acompañada de otra: pero ¿no es mi gestoría la que me ayuda a controlar mi negocio?

Es más, muy probablemente pienses que con los servicios de tu gestoría, estás cubierto. Estás a salvo. Y que tu gestoría te avisará si observa algún riesgo importante.

Siento decirte que, en la mayoría de las ocasiones, la gestoría se ocupa de la contabilidad de tu empresa. Volcando en los libros contables la información que tú le proporcionas (tickets, facturas emitidas, facturas recibidas..) y presentando las liquidaciones de impuestos. Pero rara vez ejerce funciones de control de negocio o te avanza posibles problemas que puedas tener.

Las funciones de un Controller

A continuación, expongo las funciones principales de un controller, para que veas que son funciones complementarias y no sustitutivas de las funciones contables que desarrolla tu gestoría.

Un Controller te ayuda a planificar.

Porque te ayuda a definir objetivos. Elabora el presupuesto anual que contribuya a alcanzar dichos objetivos, considerando todos los ingresos y gastos necesarios, y periodifica ese presupuesto por meses.
Unos objetivos bien definidos marcan el rumbo de tu compañía, te ayudan a focalizarte, a centrarte. Pero no solo a ti. También a tu equipo. Y si remáis todos en la misma dirección, es mucho más probable que tu empresa crezca y se desarrolle adecuadamente.
Disponer de un presupuesto bien elaborado, que responda a los objetivos definidos, te da tanta información sobre tus ingresos y tus gastos, Y te ofrece una visión tan detallada de tu negocio, que tendrás la sensación de que conoces mucho mejor tu empresa. Y si el presupuesto lo tienes mensualizado, esa sensación es muchísimo mayor.

Un Controller te ayuda a organizar.

Define procesos de trabajo y recopila dichos procesos en el manual de organización y procedimientos. Así tú y tu equipo (incluso el equipo futuro, las nuevas incorporaciones) sabréis en todo momento cuáles son vuestras funciones. No os solaparéis ni duplicaréis trabajo. No dejaréis actividades importantes sin hacer y trabajaréis de la forma más eficiente posible.

Un Controller te ayuda a controlar.

Comprueba mensualmente si el presupuesto se está cumpliendo, comparando los gastos e ingresos previstos en el presupuesto con los gastos e ingresos reales. Comprueba si se cumplen los procedimientos, comparando los procesos descritos en el manual con la manera real de trabajar en tu empresa.
Estas comprobaciones periódicas y sistemáticas son la única forma de detectar desviaciones con tiempo suficiente para reorientar las acciones a llevar a cabo. Comprobaciones trimestrales o mensuales ayudan a reaccionar a tiempo para cumplir los objetivos y el presupuesto.

Un Controller ayuda a gestionar la información.

Elabora informes que resumen sus observaciones sobre el cumplimiento de objetivos, el cumplimiento del presupuesto y el cumplimiento de los procesos de trabajo. Informes sencillos de entender y que incluyen los datos más relevantes y la evolución de éstos para, de un vistazo, entender en qué situación se encuentra la empresa.
El informe que recoge los indicadores clave de la gestión del negocio es el Cuadro de Mando Integral, una herramienta imprescindible para controlar tu negocio.

Un Controller ayuda a tomar decisiones basadas en datos.

No recurrirá a la intuición. Con la información que maneja y las herramientas de las que dispone, puede dibujar distintos escenarios (por ejemplo, de ventas o de inversión). Y calcular el impacto de cada uno de ellos en el resultado de la compañía, anticipándose así a los distintos problemas que se pueden presentar en cada caso.

 

El Controller en el s.XXI

La función del controller de negocio se está convirtiendo en imprescindible para la buena gestión de las empresas, sean grandes o pequeñas. Y aunque dicha función la puede desempeñar el empresario mismo, es muy conveniente contar con una visión externa y objetiva de la realidad del negocio.

Cuando surgió la figura del Controller, éste se focalizaba en los aspectos financieros de la compañía, exclusivamente. Hoy su responsabilidad abarca aspectos relativos a las finanzas, los procesos de trabajo, los clientes y el talento de las compañías. Es decir, el ámbito de actuación del Controller se ha ampliado, de las áreas estrictamente financieras o contables a otras áreas de gestión.

Y no solo ha sufrido esa evolución. Además, antes el Controller se limitaba a analizar el pasado y las desviaciones ocurridas en los estados financieros con respecto al presupuesto o las previsiones. Hoy el Controller  avanza el futuro, emite recomendaciones y dibuja nuevos escenarios posibles analizando la evolución de la compañía, los datos en tiempo real y el resultado de los distintos indicadores clave. Es lo que hoy se llama “control anticipativo”.

El papel del Controller es recomendable en cualquier momento de la vida de una empresa, pero desde luego es vital cuando la empresa se encuentra en una situación difícil, bien por causas internas o externas. La capacidad analítica del Controller es clave para digerir gran cantidad de datos y ser capaz de extraer conclusiones objetivas que ayuden a tomar decisiones críticas y se complementen con un análisis del impacto de cada decisión en la cuenta de resultados.

Además, con la información que el Controller maneja, es capaz de recomendar aquellas actuaciones que equilibran la rentabilidad a corto con la estabilidad y beneficios de la compañía a largo plazo.

Al respecto, es muy interesante la Infografía elaborada por SAGE sobre el perfil del Controller actualmente en España. Y especialmente interesante su presencia en la pyme española (cada vez más presente).

En definitiva, un controller se encarga de evaluar y hacer un seguimiento de la consecución de los objetivos de la empresa y mostrar la evolución de los indicadores clave (KPIs) y su impacto en la cuenta de resultados. Sólo así puedes anticiparte a los problemas que pueden presentarse y tomar decisiones a tiempo.

No en vano, un estudio elaborado por Spring Professional (Grupo Adecco) posiciona al controller como uno de los perfiles más demandados por las empresas actualmente. No sólo por las grandes empresas, también por las pymes. Lo que ocurre es que las grandes compañías pueden contratar en plantilla a esta figura. Pero las pymes no pueden permitírselo.

La figura del controller externo puede ser la solución para conseguir una posición competitiva en el mercado, ayudándote a conseguir tus objetivos y a optimizar al máximo tus recursos.

Y ahora te toca a ti. Me interesa tu opinión. Y estaré encantada de que la compartas conmigo escribiendo un comentario.